Justos e Injustos

Isaías 3:10-11

El amor de Dios es incondicional, todos han sido amados por Dios. Nada hemos podido hacer para atraer el amor de Dios y no es conforme a tus obras, pero si podemos ganarnos el castigo por el pecado. Dios separa a los justos de los injustos, porque Dios es justicia.

Antes de la destrucción de sodoma y gomorra, Dios separa antes a los justos de los injustos e imparte su justicia.

Cada día será más grande la diferencia entre las obras del justo y del injusto, hasta que en los últimos días los santos se santificarán más y los impíos se perderán más en sus pecados.

Un justo en la palabra de Dios, no es una persona que solamente hace el bien, es una persona justificada por la sangre de Cristo y que comprende esa justificación, es nacido de nuevo. No un religioso, sino álguien que cambia su naturaleza de pecaminosa a alguien que aborrece el pecado.

Romanos 3:12

Para ser justo, hay que recibir ambas facetas del señor, la de salvador y la de señor.

Salmo 5:11-12

Para los que aman a Dios, todo tiene un proposito, incluso las cosas aparentemente negativas. Se regocijan en Dios siempre, independientemente de las circunstancias.

Desde el momento en que permitamos que la duda se adueñe de nuestro ser, nos hundiremos (Pedro llega a caminar sobre las aguas pero se hunde cuando duda). Cuando vivamos confiados estamos cubiertos por el favor de Dios.

Salmo 34:15-17

Habacuc 2:4

El injusto vive confiado en las cosas que tiene, el justo vive confiado en la fe.

El día que el justo muere, sus dias no terminan sino que su vida es perfeccionada.

Mateo 13:43

Sirve a Dios para que tu vida resplandezca.

Estrenamos Nueva Sección "Recursos Recomendados"

Como puedes ver en el menú superior, hay una sección nueva, "Recursos Recomendados", donde iremos publicando diversos enlaces a contenido edificante que vayamos descubriendo con el tiempo.


Recomendaciones - La Cabaña

Después de sufrir una tragedia familiar, Mack Phillips cae en una profunda depresión que le lleva a cuestionar todas sus creencias. Sumido en una crisis de fe, recibe una enigmática carta donde un misterioso personaje le cita en una cabaña abandonada en lo más profundo de los bosques de Oregón. A pesar de sus dudas, Mack viaja a la cabaña, donde se encontrará con alguien inesperado.

https://rakuten.tv/es/movies/la-cabana

Nuestra Alabanza

La Semilla

Existe una relación directa entre un elemento de la naturaleza y ciertos aspectos de la vida espiritual, la semilla. La palabra hace uso de esta sencilla y a la vez compleja herramienta natural para ilustrar muchos de los procesos relacionados con la obra de Dios, como la salvación, el provecho que una persona da de la palabra y la obra del Espíritu Santo o la misión evangelizadora, entre otros.

Vemos como las semillas en el mundo dan un resultado según de quién provengan. Las creadas por Dios, son beneficiosas para nuestra salud y la del medio ambiente, son capaces de reproducir plantas de manera ilimitada y por lo tanto son fuente de vida. Sin embargo, las creadas por el hombre, las transgénicas o híbridas, son producto de un interés económico, pueden ser causa de enfermedades, incompatibles en muchas ocasiones con el ecosistema natural y frecuentemente su final es la muerte puesto que están diseñadas para que la planta resultante no pueda reproducirse por si sola.

Este panorama nos muestra un símil de como lo que viene de Dios trae vida y sin embargo las obras de los hombres al final solo conducen a la muerte.

Como cristianos tenemos una responsabilidad con respecto a la semilla que hemos recibido de parte de Dios, tenemos que implicarnos en su siembra para dar fruto al Reino de Dios y que ese fruto traiga nuevas semillas y a su vez nuevos frutos para continuar la obra que inicio Jesús, como hombre por el cual podemos tener vida y salvación.


No sembrarás tu viña con semillas diversas, no sea que se pierda todo, tanto la semilla que sembraste como el fruto de la viña.
Deuteronomio 22:9

Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así. Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno.
Génesis 1:11-12

No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.
Gálatas 6:7-8

Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer.
Génesis 1:29

El que sembrare iniquidad, iniquidad segará, Y la vara de su insolencia se quebrará.
Proverbios 22:8

Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña? Él les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos? Él les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo. Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero.
S. Mateo 13:27-30

Ciertamente, en otro tiempo, no conociendo a Dios, servíais a los que por naturaleza no son dioses; mas ahora, conociendo a Dios, o más bien, siendo conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar?
Gálatas 4:8-9

El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.
S. Lucas 6:45

Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.
Proverbios 16:25

y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.
S.Juan 5:29

De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto.
S.Juan 12:24



El Costo de La Obediencia

2ª Reyes 5:1-19 (por si quieres leerlo en la Biblia)

El libro de Reyes nos habla de un hombre al que le costó mucho, ser obediente a lo que Dios le pedía. Su nombre fue Naamán y era un general del ejército, valeroso en extremo… PERO… leproso… Una enfermedad infecciosa y contagiosa que condenaba a una muerte segura.

Tenía este hombre una sierva que conocía a un profeta que podía sanarle de su enfermedad y con el beneplácito de su rey en Siria, Naamán pudo partir en busca de su ansiada sanidad. Llevaba dinero y vestidos para pagar su “milagro” hasta que dio con el profeta Eliseo que no se dejó impresionar por la llegada de aquel valeroso y rico militar que llegaba en carro. Cuando Naamán expuso su problema, la respuesta del profeta no le gustó para nada… “ve, lávate siete veces en el río Jordán y te sanarás “

Naamán quedó totalmente humillado e indignado porque para nada esperaba que su sanidad dependiera de meterse en un rio sucio y maloliente no una, ni dos, ni tres… sino siete veces para quedar limpio de su lepra.

Esperaba, como esperan muchos hoy una varita mágica, que con mucha pompa y rapidez hiciese un milagro en toda regla… un servicio rápido y a la carta de lo que el consideraba que merecía por su rango y poder.

Y se fue enfurecido…

Podía haberse vuelto a su casa y esperar su muerte lenta y dolorosa pero escuchó la voz de sus siervos y recapacitó.

“si el profeta te hubiese pedido algo extraordinario, ¿no lo habrías hecho? Pues esto que es más sencillo, solo bañarte en este rio… ¿por qué no lo haces…?

Y escuchó el consejo y obedeció… Algo que nos cuesta tanto y tanto cuando lo que Dios nos pide no se adecúa a nuestros pensamientos, ideas o comodidades…

Y Naamán tuvo que bajar al Jordán y sumergirte una, dos , tres , cuatro, cinco, seis y hasta siete veces para poder ver su milagro .

Te puedo asegurar que si hubiese salido del agua al tercer baño, no hubiese sido sanado. El ser humano a veces considera que con solo dos o tres “baños” ya está preparado para ver su milagro, y aunque Dios, la Biblia o el pastor digan… aún no: son siete baños en el Jordán… nos empeñamos en decidir por nosotros mismos cual es el momento en el que consideramos que ya estamos listos para recibir nuestro milagro o de creernos que ya somos lo suficiente maduros para tomar nuestras propias decisiones estén o no de acuerdo con la Palabra de Dios.

Pero su obediencia, fue lo que trajo su sanidad. ¡Salió del agua completamente sano!

“¡Ahora reconozco que en toda la tierra no hay más Dios que el de Israel!”

Que podamos aprender del ejemplo de Naamán y no creernos sabios en nuestra propia opinión, para dejar paso a la obediencia. Aprender que cada circunstancia, cada periodo, por donde Dios nos hace pasar, tiene un sentido, un propósito y que hay que recorrer el camino completo y sin atajos para conseguir llegar al propósito de Dios para nuestra vidas.